Esta es la nana con la que muchos niños españoles se van a la cama, con amenaza de ser devorados incluida.
Y es que el coco del que habla la canción es un monstruo que se lleva a los pequeños que se portan mal en España y en toda Iberoamerica, donde también se le conoce como Cuco, Jujuy o Cuca.
Y hasta ahí, todo lo que sabemos del monstruo Es grande, pequeño, tiene garras, colmillos afilados Ni idea, pero lo que sí que tiene es un nombre bastante mono ¿A quién se le ocurrió llamarlo como a una mascota adorable?
Es una larga historia El origen de la palabra lo encontramos en "cocum" que nos viene del latín y designa un fruto esférico cualquiera Una manzana, un melón... Todo salvo los cocos de hoy, que aún no se conocían en Europa Con el tiempo, Cocum se convierte en "coco" y empieza a usarse de manera figurada como sinónimo de "cabeza".
Al fin y al cabo, ¿qué hay más esférico que una cabeza?
En la Edad Media aparecen aún más cocos.
En el noroeste de la península iberica se llaman "cocos" a estas calabazas talladas con rostros temibles que representaban las cabezas de los enemigos y se colocaban en los muros para espantar los malos espíritus.
Pero también se llamaban cocos a estos hombres que en las procesiones religiosas llevaban una capucha de tela con tres agujeros, dos para los ojos y uno para la boca.
Entre las calabazas sonrientes y los encapuchados, sólo hacía falta un poco de imaginación para convertir estas cabezas en un ser terrorífico, y aquí aparece nuestro fantasma que asusta a los niños.
Pero hay que admitir que la mayoría del mundo cuando escucha hablar del coco piensa en la fruta, que también se llama coco en español, coco en francés, cocosnus en alemán, y que, según parece, también le debe su nombre a nuestro fantasma.