Oír y escuchar no son nomes, entonces, porque yo los uso indistintamente.
El uso de oír y escuchar es algo que cada vez se confunde más. Y yo, como parte integrante de la sociedad en la que vivimos, y que habla nuestra lengua, también me veo integrada en la vorágine incesable de cambios que se crean continuamente.
Y no me importa, es lo que demuestra que mi lengua está viva y no es un dinosaurio, por mucho que a mí me gusten los dinosaurios.
Linguriosa no es un canal de "hablar bien".
De hecho, es que ni creo en ese concepto más allá del valor que le da la generalidad de los hablantes, ni canales para que la gente vea que hay mucho más allá de la "rae".
"Rae" limpia, fija y da esplendor.
Y muchas veces parece ser lo único que la gente entiende por "lengua".
La "rae" se encarga de la lengua estándar, pero el estándar es un constructo volumbre cambiante, y, como se suele decir, los errores de hoy son anormalos.
Por decirlo de otra forma, rápida y totalmente imprecisa.
Prácticamente todo lo que hablamos hoy fueron errores en algún momento, si no hablaríamos latín.