3.El NEOMAP estima que, de las misiones examinadas, las concepciones de la misión Don Quijote son las más compatibles con los criterios y prioridades seleccionados.
4.El régimen del derecho aéreo debería aplicarse a las naves que entraban temporalmente en el espacio ultraterrestre durante misiones Tierra-Tierra para transportar materiales o personas.
5.Muchas de estas ocho medidas requieren la participación activa y adecuada de una tercera parte para patrullar las carreteras —como ya mencioné—, autorizar los vuelos y proteger las zonas desmilitarizadas.
6.En este caso, tal vez sea posible programar el misil para que ejecute ciertas acciones, incluida la autodestrucción, si se detectan fallos serios en el vuelo gracias a un mecanismo de prueba incorporado.
7.Como parte de las actividades del programa de estudios generales relacionadas con la preparación de misiones espaciales sobre los objetos cercanos a la Tierra, se realizaron varios estudios paralelos de la viabilidad de algunas misiones1.
8.Pregunta 1. ¿Cabría definir un objeto espacial como todo objeto que sea capaz tanto de desplazarse por el espacio ultraterrestre como de valerse de sus propiedades aerodinámicas para mantenerse en el espacio aéreo durante cierto tiempo?
9.Entre ellas se encuentra la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), que está estudiando la utilización de sistemas antimisiles en las aeronaves de uso civil, y la OACI, que está estudiando la forma de mejorar la capacidad de las aeronaves de hacer frente a las colisiones y explosiones en vuelo.
10.Esa delegación estimó que las aplicaciones de las fuentes de energía nuclear usadas en misiones espaciales representaban un elemento fundamental que podía ser útil a las naciones activas en la esfera espacial para responder a los retos y objetivos de la exploración del cosmos, teniendo en cuenta que las deliberaciones acerca de dichas fuentes a nivel nacional e internacional debían asentarse sobre una base técnica firme.
1.Siguiendo esa trayectoria entrecortada, la gota atravesó una tras otra las naves de la tercera fila, sin reducir en ningún momento la velocidad por debajo de los treinta kilómetros por segundo.